TRATAMIENTO PARA EL DESGASTE DE HOMBRO

Una de las preguntas más frecuentes de los pacientes de protesis de hombro es “¿Podré volver a mis actividades normales?”

La mayoría de las personas regresan a todas sus actividades normales después del reemplazo de hombro. De hecho, muchos pacientes pueden hacer más porque su movimiento mejora y su dolor disminuye.

 Las actividades que impliquen un levantamiento significativo o que aceleren el brazo (golf, tenis) se permiten 6 meses después de la cirugía.

¿Cuales son los tratamientos disponibles para el desgaste (artritis) del hombro?

La artritis puede ser dolorosa, debilitante y puede interferir con su estilo de vida. Existen varias opciones de tratamiento para la artritis del hombro, dependiendo de la gravedad de sus síntomas. En el caso de la artritis leve, se debe intentar un tratamiento conservador, mientras que la artritis severa puede requerir cirugía si tiene una limitación en la calidad de vida.

Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Medicamentos: los antiinflamatorios como el ibuprofeno (Motrin o Advil) y el naproxeno se usan para reducir el dolor y la inflamación. La máxima dosis para el ibuprofeno es 800 mg tres veces al día. La dosis máxima de naproxeno es de 500 mg dos veces al día. Debe evitarse el uso prolongado, y estos deben tomarse con alimentos, ya que pueden afectar el revestimiento del estómago. Si uno experimenta malestar estomacal, estos deben ser detenidos.
  • Inyecciones (infiltraciones): una inyección de esteroides (cortisona) en la articulación del hombro (glenohumeral) es uno de los medios más comunes para aliviar el dolor. Las inyecciones alternativas incluyen acido hialuronico, proloterapia o plasma rico en plaquetas (PRP) entre los mas usados.
    • La proloterapia es una técnica que consiste en la inyección de una solución proliferante que causa una respuesta inflamatoria que “enciende” el proceso de curación. No realizo la proloterapia, ya que no se ha demostrado que mejore los síntomas en la artritis del hombro.
    • El PRP consiste en extraer una pequeña cantidad de sangre de un paciente, girar en una centrífuga para separar los factores de crecimiento de los glóbulos rojos y luego inyectar los factores de crecimiento en el hombro para disminuir potencialmente el dolor. Se cree que el PRP tiene propiedades antiinflamatorias y que la inyección es un procedimiento seguro y de bajo riesgo. Por lo general, se realizan una serie de 3 inyecciones, cada una realizada con una o dos semanas de diferencia.
  • Estiramientos: en la mayoría de los casos no prescribo fortalecimiento agresivo ya que esto puede agravar la artritis. Más bien, se alienta el estiramiento suave utilizando en su mayoría un protocolo de auto-rehabilitación y algunos casos fisioterapia.

  • Cirugía: en el caso de que los síntomas no mejoren con el cuidado conservador, la cirugía es una opción. Existen dos opciones.
  • Artroscopia: este procedimiento requiere anestesia general, toma alrededor de 45 minutos y los pacientes se van a casa el mismo día. Se hacen dos o tres incisiones pequeñas en el hombro (5mm), se inserta un endoscopio (cámara) y las adherencias y los crecimientos óseos (osteofitos) se liberan directamente. Es más probable que esto sea exitoso en pacientes con artritis leve. Si bien el procedimiento es de bajo riesgo, no altera la condición subyacente.

  • Prótesis (reemplazo) de hombro: aunque es menos común que el reemplazo de cadera o rodilla, la cirugía de reemplazo de hombro es muy efectiva y tiene un menor riesgo de complicación que el reemplazo de cadera o rodilla. Este procedimiento requiere anestesia general con una incisión en la parte frontal del hombro y tarda aproximadamente 1 hora en realizarse. La “bola” y el socket se reemplazan por un implante protésico de metal y plástico de alta resistencia para aliviar el dolor y mejorar el rango de movimiento. La tasa de éxito es superior al 90%. Los riesgos incluyen infección (menos del 1% en mis pacientes) y aflojamiento de los componentes con el tiempo: el 90% de los implantes aún se encuentran en 10 años después de la cirugía y el 70-80% en 20 años después de la cirugía.

La decisión de realizar la cirugía se basa en la calidad de vida en lugar de en las radiografías. En su mayor parte, la artritis progresa lentamente durante años. La edad también es un factor en el tratamiento, pero en el mundo de hoy la salud es más importante que la edad. Debido a que el diagnóstico es obvio en los rayos X, solo se necesita una resonancia magnética o una tomografía computarizada si se está considerando una cirugía. Hable con su médico sobre el dolor de su artritis y los tratamientos que pueden ser adecuados para usted.

Dr. Mauricio González 

ArthroMove: Jefe de la unidad de Hombro